Por qué tantas veces bajo mi mirada y de repente veo un tabaco encendido sostenido sobre mi mano, veo un encendedor siempre listo para prenderlo si es que no está encendido, y veo alguna pipa para fumar si es que de hecho hay muy poco...

Que hábito tan predecible y molesto.


No deja de parecerme bello sentarme a sentir de vez en cuando el valor de la profunda relación que ya tengo con el tabaco en mi vida, como una suerte de compañero silencioso. Pero incomoda profundamente sentir la necesidad de escapar algo para tener siempre mis refugios en un tabaco que cada vez así como quemo sus hojas, quema dentro de mi el sentido con el que me relaciono cuando no me pregunto sobre que es lo que estoy haciendo en este momento.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Prototipos DUDA